InterAtletismo.es en Pekin 2008
Nuestro redactor David Gómez está en los JJOO de Pekín. Podeis seguir su diario en su blog personal:
Nuestro redactor David Gómez está en los JJOO de Pekín. Podeis seguir su diario en su blog personal:
El gran momento de la temporada. ¿Cómo llega a estos Juegos?
Estamos haciendo una buena preparación. Ahora entramos en la última fase que será en Japón. Esperemos que todo vaya bien y podamos lograr nuestro objetivo.
¿Le preocupa la ya famosa contaminación de Pekín?
Sin duda es preocupante. Hay que tenerla en cuenta pero para nada va a ser un factor crucial. Es algo que no va a decidir el resultado final. Hay que apartar ese tema porque al final parece que nos centramos más en eso que en la propia competición.
De nuevo llega con la vitola de ser uno de los grandes favoritos. ¿Es un problema por la vigilancia a la que se le va a someter?
Es algo que me ocurre en los últimos años, quizás mediáticamente este año se me está dando más importancia y es difícil llevar esa etiqueta porque son unos Juegos Olímpicos. Pero uno se acostumbra a todo y tengo que intentar convertir toda esa presión en algo positivo.
¿Y a quién va a vigilar Paquillo en Pekín?
Rivales son todos. Siempre aparecen grandes sorpresas con las que en principio no se cuenta y hacen un gran papel. Pero el referente mundial en este momento es el ecuatoriano Jefferson Pérez. Ha ganado los tres últimos títulos mundiales dejándome a mí en segundo plano. Es el gran favorito y, sobre todo, hay que tenerle mucho respeto.
¿Sueña con el oro?
Yo siempre lucho por ser el número uno. Pero siendo realista sé que es muy difícil y que si saco la medalla, sea la que sea, estaría bien y quedaría contento.
¿Qué más medallas ve en el resto de la Delegación?
Hay muchas opciones. El ciclismo, el basket, el tenis… En atletismo también tenemos posibilidades. Podemos superar el récord de medallas… si sale todo bien y no fallamos.
En marzo los veía como algo imposible, inalcanzable. En mayo, como una ilusión. Por fin los Juegos están aquí y puede disfrutar de ellos.
Usted lo ha dicho. Los últimos meses han sido muy complicados, los más duros de toda mi vida. Afortunadamente todo ha salido bien y, aunque lentamente, voy recuperando la normalidad. Soy optimista.
Volvamos a marzo. Le diagnostican un cáncer vertebral.
Fue un golpe severo, algo para lo que no tienes capacidad de reacción.
Le operaron en abril y le extirparon el tumor. Y se inició una rehabilitación que exige una gran fuerza de voluntad.
Perdí mucha movilidad. Una mañana, al despertarme, apenas podía mantenerme en pie. Me asusté muchísimo. Los doctores me ayudaron.
¿El mayor salto de su vida?
El más duro, sin duda. Me considero afortunado por haber tenido junto a mí a unos médicos tan maravillosos y a tanta gente que me quiere. La quimioterapia surtió efecto y en las últimas semanas he recuperado el ánimo. Y eso me permite mirar el futuro con optimismo.
Pues yo le quería hablar del pasado
Diga, diga.
Se cumplen 40 años del Fosbury Flop, el salto con el que usted revolucionó la prueba de altura en México. Felicidades.
Muchas gracias. Ese salto me ha acompañado durante toda mi vida.
¿Cuándo nació? Me refiero al salto.
En mi etapa de high school (instituto), en Medford. Fue en 1963, cuando yo tenía 16 años. No mejoraba mis marcas, así que decidí perfeccionar el salto de espaldas. La gente me decía que era imposible que con el cambio de estilo fuera a mejorar mis resultados. Cuando me gradué en 1965 ya lo dominaba. Y me sentía cada vez más cómodo.
Allí, en el D.F., esa capital federal convulsionada por los muertos en la Masacre de Tlatelolco, sufrió otro susto pocos días antes de la prueba.
Me resbalé, me caí y me hice mucho daño en el talón. Me dolía muchísimo y no llegué a la competición recuperado. Pero me sobrepuse; no quedaba otra, se trataba de unos Juegos y había que saltar incluso cojo.
¿Qué recuerda de aquel día tan especial?
Que fui muy regular y que salté a la primera todas las alturas hasta llegar a 2,22. En 2,24, que suponía mi récord personal, fallé los dos primeros intentos, pero en el tercero superé el listón y gané.
Provocando un sonoro “¡olé!” en la grada.
Sí, la gente estaba eufórica, se puso como loca.
Hubo quien se preguntaba si saltar así era legal.
Los jueces no, porque aunque no estaban acostumbrados a ese estilo, conocían el reglamento.
Algo que no venía mal, pues aquellos fueron unos Juegos con un marcado ingrediente político. Los disturbios en las calles de México (con centenares de muertos) en los días previos o la reivindicación racial de sus compatriotas John Carlos y Tommie Smith al recibir sus medallas en el podio.
Sí, aunque en aquellos días apenas salía en la prensa lo que estaba pasando. No había informaciones sobre las protestas, los muertos Silencio total. No teníamos miedo porque no sabíamos qué estaba ocurriendo. Fueron unos Juegos en los que se pedía que el mundo cambiara.
¿Y ha cambiado?
Sigue igual en muchos aspectos. No estamos como en el 68, eso es cierto, pero hay que seguir luchando para que las cosas mejoren. Y los estudiantes son buenos aliados.
El deporte sí ha cambiado, ahí están las marcas estratosféricas y demás logros. Pero también hay pasos de cangrejo: en México 68 se registró el primer caso de dopaje, el del pentatleta sueco Hans-Gunnar Lilijenwall. En Pekín el COI teme que aumente el número de positivos de Atenas 2004.
Es preocupante, pero la creación de la Agencia Mundial contra el Dopaje fue un invento maravilloso. Había que cortar por lo sano, perseguir a los tramposos. Estamos en el camino, aunque queda mucho por delante. Son los propios deportistas los que deben hacer hincapié en acabar con esa lacra. Ellos deben denunciar a quienes traicionan al deporte, promover el fair play. Tenemos que dejar claro que quien la hace, la paga, que los tramposos no tienen cabida en el deporte.
Nosotros, los españoles, venimos de ganar el Tour de Francia con Carlos Sastre, el Giro con Alberto Contador, la Eurocopa con la Selección de fútbol, y Roland Garros y Wimbledon con Rafa Nadal, pero tenemos complicado entrar en la lucha por las medallas en altura. ¿No podría usted inventarse un salto que nos diera centímetros extra?
¡Me temo que no! (Risas). Su deporte va de maravilla. Debería sentirse orgulloso de él. Lo de Nadal, por ejemplo, es extraordinario y un buen ejemplo de la buena salud de la que goza el deporte español. En Pekín les irá de maravilla. Seguro que disfrutan.
Ángel David Rodríguez tiene un claro objetivo, llegar a las semifinales en las Olimpiadas de Pekín. El verano de 1992 marcó su vida. Muchas horas delante de la televisión con un sueño muy claro, participar en unos Juegos Olímpicos algún día. Su ilusión se cumplirá esta misma semana.
El madrileño es conocido como ‘El Pájaro’, y a día de hoy es el blanco más rápido del mundo, disputará los 100 y 200 metros lisos en la cita olímpica para buscarse un hueco entre tanta ‘gacela negra’ y emular a los héroes de Barcelona.
-¿Cómo se está preparando de cara a la gran cita?
-Poco a poco. He tenido un problema muscular últimamente y ahora estoy entrenando despacito. Estoy descansando todo lo que puedo para estar a tope en Pekín.
-¿Las lesiones le han respetado durante toda la temporada?
-Sí, sólo he tenido problemas al final. Llevo un tiempo un poco dolorido pero ya voy mejor.
-¿Cómo decidió dedicarse al atletismo?
-Viendo los Juegos de Barcelona 92 por televisión. Me dio el mono de practicar atletismo, aunque siempre me había gustado correr.
-¿Qué sintió cuando consiguió el récord de España?
-Aún no me lo acabo de creer del todo, todavía no me hago la idea de lo que he llegado a correr. Estoy muy contento con el trabajo que he hecho, he recogido los frutos de mi esfuerzo. Eso realmente es un orgullo para mí.
-¿Cómo se ha ido preparando a lo largo de su carrera?
-Ha sido todo muy duro. Decidí tomarme esto en serio hace cuatro o cinco años y parece que de momento me ha ido bien. Me he dado cuenta de que sirvo para esto, se ha convertido en mi trabajo. No significa un gran sacrificio, es sólo mi profesión y hago lo que me gusta.
-¿Siempre soñó con competir en unos Juegos?
-Ha sido mi sueño desde hace muchos años, creo que me será imposible describir el momento en el que esté en la pista. El miércoles comienza mi gran sueño.
-¿Qué metas se marca como profesional?
-Ahora mismo realizar unos buenos Juegos, espero acercarme a mi marca personal de los 100 metros y en los 200 intentar batir otro récord. El nivel va a ser muy alto, hay atletas que están mejorando marcas que tengo yo. Todos son rivales fuertes. Tengo que destacar a los americanos, que están a un nivel casi inalcanzable ahora.
-¿A quién admira sobre la pista?
-Admiro a Michael Johnson y Frankie Fredericks. Han sido atletas muy currantes dentro y fuera de las pistas.
-¿Cómo ha sido su vida personal en estos días previos a los Juegos?
-He entrenado tranquilamente, sin presión, aproveché para salir con mis colegas, ver alguna película en el cine. He llevado una vida normal y tranquila, hay mucha gente que me apoya, sobre todo la familia y también los atletas españoles. Hay muchos atletas que no podrán asistir y me siento un poco como el representante de todos ellos.
-¿Tiene pensado seguir en el Puma Chapín?
-Pues sí, tengo interés en seguir con ellos, llevo diez años en el club. Ahora, por ejemplo, me han respetado la decisión de no competir con ellos por el tema de mis molestias y por la cita olímpica, que es un reto importante para mí. He tenido otras ofertas en anteriores años y siempre he seguido aquí.
-¿Siguen existiendo problemas económicos en el club?
-Parece que han firmado con el Ayuntamiento un acuerdo, así que supongo que a partir de la semana que viene irán pagando.
-¿Su mayor reto ahora mismo?
-Alcanzar las semifinales de los 100 metros o la de los 200. Creo que puedo hacerlo, aunque para ser realista las medallas las veo un poco complicadas, son muy bonitas pero va a ser tremendamente duro. Me sentiré orgulloso sólo con alcanzar semifinales, aunque voy a pelear por intentar conseguir alguna medalla.
Los organizadores de los Juegos de Pekín dijeron el viernes que tienen un plan de contingencia si la polución los obliga a reprogramar o postergar la fecha de la tradicional maratón olímpica, prueba final de la competición atlética.
La maratón masculina se correrá el último día de los Juegos el 24 de agosto, y con la contaminación como uno de los mayores problemas días antes del inicio de la justa olímpica, hay preocupación de que puedan extenderse los juegos si se reprograma la prueba.
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha dicho que puede que reconfigure eventos que requieran actividad física por más de una hora si la contaminación es mala ese día. La maratón femenina se disputará el domingo 17 de agosto.
Los organizadores de Pekín, que se negaron a revelar el plan de contingencia, dijeron que cualquiera sea el cambio todas las competiciones terminarán el 24 de agosto y los Juegos no se extenderán por ningún deporte.
Muchos observadores creen que el plan sería mudar la carrera a otra ciudad china menos contaminada.
“Puedo decir con seguridad que antes de la ceremonia de cierre (el 24 de agosto) todas las pruebas habrán terminado,” dijo a periodistas el subdirector del Departamento de Deportes de BOCOG, Liu Wenbin.
“El plan de contingencia para la maratón está. Puede que tengamos un calendario diferente (en caso de contaminación) pero eso será antes de la ceremonia de cierre,” agregó.
La contaminación crónica de la ciudad ha sido una de las mayores preocupaciones de los organizadores de los Juegos, quienes han enfrentado la crítica internacional por la calidad del aire mientras luchan para contener los efectos ambientales del crecimiento económico de China.
Varios atletas han expresado su preocupación sobre capacidad para tener un buen desempeño en Pekín y el etíope Haile Gebrselassie, dos veces campeón olímpico en los 10.000 metros, se ha retirado del evento de la maratón por miedo a dañar su salud.
El jueves China anunció una gran cantidad de medidas dentro y fuera de Pekín en caso de que la contaminación del aire siga siendo mala durante los Juegos, incluyendo retirar más autos de las carreteras y bajar la producción de más de 220 fábricas.
Los atletas españoles acuden a los Juegos Olímpicos, liderados por el marchador ‘Paquillo’ Fernández y dispuestos a igualar e intentar superar el récord de cuatro medallas obtenidas en Barcelona 92 y los diez finalistas conseguidos en Atenas en 2004.
Los Juegos de Pekín son los “de mayor dificultad de la historia”, había afirmado en junio pasado el presidente de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA), José María Odriozola, que considera “díficil” mejorar la hasta ahora más brillante actuación de los atletas españoles hace 26 años.
Gran parte de las esperanzas españolas en Pekín se centran en el marchador Francisco ‘Paquillo’ Fernández, que competirá en los 20 km, distancia en la que fue medalla de plata en Atenas en 2004. Paquillo Fernández, ganador de la Copa del Mundo de marcha en 20 km este año en Cheboksary (Rusia), ya ha anunciado que si gana alguna medalla se planteará el pasar a la distancia de 50 km en Londres 2012. “Después de Pekín habrá cambios, habrá otro ciclo”, había afirmado Paquillo, el pasado 20 de junio, explicando que si Pekín sale bien, necesitaré “otro tipo de motivación y otro tipo de entrenamiento”.
El actual campeón de Europa y plata en los últimos tres mundiales (2003, 2005 y 2007) lidera el equipo de marcha español, uno de los más potentes del panorama mundial, y enfrente tendrá a rivales de la talla del ecuatoriano Jefferson Pérez o los rusos Ilya Markov o Valery Borchin, medalla de plata en los mundiales de mayo pasado.
Junto a la estrella española de la marcha, también podría hacer un buen papel su colega femenina María Vasco en la misma disciplina, en la que fue medalla de bronce en Sídney-2000 y en los Mundiales de Osaka en 2007, aunque este año sólo ha podido ser quinta en Cheboksary.
Fuera de la marcha, la española de origen nigeriano Josephine Onyia cuenta con grandes posibilidades en los 100 metros vallas, tras haber ganado dos pruebas de la Liga de Oro (Berlín y Oslo).
Onyia, que en la prueba berlinesa marcó el récord de España, con 12.50 segundos, la tercera mejor marca mundial de la especialidad, se reconoce, sin falsas modestias, como una de las favoritas para Pekín junto a la sueca Susanna Kallur, campeona de Europa, y a la estadounidense Lolo Jones, campeona mundial en pista cubierta. “Si tuviera que elegir a mis favoritas para estar conmigo en el podio olímpico las nombraría a ellas dos porque son dos atletas muy fuertes, y por eso me gusta enfrentarme a ellas”, había afirmado, Onyia.
Más trabajo tendrá Marta Domínguez, campeona de Europa en 2002 y 2006 y subcampeona mundial en 2001 y 2003 de los 5.000 metros obstáculos, que competirá en Pekín en los 3.000 metros obstáculos, en los que ha debutado este año con la mínima para acudir a los Juegos.
Tampoco lo tendrá fácil el campeón de Europa en pista cubierta de los 1.500 metros, Juan Carlos Higuero, frente a los especialistas africanos como el etíope Derese Mekonnen, campeón mundial en pista cubierta o sus compatriotas Mulugeta Wondimu y Mekonnen Gebremedhin.
Fuera de la pista de carreras, en cambio, el discóbolo español Mario Pestano se perfila como un serio aspirante a medalla tras marcar este año un nuevo récord de España con un lanzamiento de 68,61 metros. Pestano logró imponerse el pasado 6 de julio al campeón olímpico de la especialidad, el lituano Virgilius Alekna.
Todos ellos, como el resto de la sesentena de atletas españoles que acudirán a Pekín, confían en hacer historia en la capital china y contribuir a que España pueda, al menos, igualar o superar las 19 medallas logradas en Atenas 2004.